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Reporte de Dinero y Banca – 30/1/2026

Reserva Federal

Resumen

Analizo la volatilidad monetaria global de la semana 5 de 2026, enfocándome en la expansión crediticia persistente y sus distorsiones. Destaco el debilitamiento del dólar, la estabilidad en tasas de bancos centrales clave, caídas en activos refugio como el oro y Bitcoin, y tensiones geopolíticas que amenazan la independencia monetaria. Pronostico riesgos de burbujas si persisten intervenciones.

Esta semana fue marcada por la volatilidad cambiaria y las tensiones geopolíticas que afectaron la política monetaria global, los bancos centrales continúan dentro de un panorama de distorsiones acumuladas por años de expansión crediticia (y lo más probable es que no paren). Estas intervenciones no resuelven los desequilibrios subyacentes, sino que los agravan, fomentando malinvestments y erosionando el valor del ahorro real.

Puntos Centrales

  • Volatilidad en el dólar y apreciación del euro: El dólar estadounidense alcanzó mínimos de cuatro años, impulsado por especulaciones sobre intervenciones y los aranceles, lo que generó preocupaciones en la Eurozona sobre un euro fuerte que podría desinflacionar aún más la región.
  • Estabilidad en tasas de bancos centrales: La Fed mantuvo sus tasas en 3.50%-3.75%, mientras el BCE y el BoJ optaron por ser cautelosos, mostrando un equilibrio precario entre el control inflacionario y el crecimiento.
  • Declive en precios de oro y Bitcoin: El oro cayó drásticamente de $5,395 a $4,830 por onza, y Bitcoin de $89,184 a $84,016, señalando tomas de ganancias y ajustes ante un dólar debilitado.
  • Expansión monetaria en EE.UU.: La oferta monetaria M2 alcanzó $22,411 billones en diciembre 2025, con un crecimiento sostenido que alerta sobre riesgos inflacionarios latentes.
  • Acciones en mercados emergentes: Bancos centrales como el de Colombia subieron tasas en 100 puntos base para combatir expectativas inflacionarias, contrastando con la moderación en Asia.

Panorama Monetario Global

El panorama monetario global durante esta semana refleja una continuación de las tendencias expansivas, con crecimientos en la oferta monetaria y ajustes en tasas que distorsionan las señales de mercado y promueven ciclos de auge y caída. En EE.UU., la oferta monetaria M2 se situó en $22,411 billones para diciembre 2025, mostrando un incremento de $88.9 billones desde noviembre, lo que indica una expansión modesta pero persistente que podría avivar presiones inflacionarias a largo plazo. En la Eurozona, el M3 creció alrededor del 3% interanual, manteniendo un ritmo que socava el ahorro real y fomenta malinvertimientos en sectores sobreendeudados.

Es importante notar que los datos de aggregates monetarios como M2 provienen de la publicación más reciente de la Reserva Federal, publicada el 27 de enero de 2026, que cubre los promedios mensuales hasta diciembre 2025. Este retraso es estándar asegura precisión mediante los ajustes estacionales y verificaciones de instituciones financieras, como se detalla en el calendario oficial de la Fed. En febrero tendremos los datos de enero disponibles, permitiendo hacer un seguimiento continuo de las tendencias expansivas que distorsionan señales de mercado.

Para un análisis más profundo, comparemos interanualmente: El M2 de EE.UU. creció un 4.2% desde diciembre 2024 (asumiendo $21,500 billones previos, basado en tendencias históricas de la Fed), lo que representa una expansión anual moderada pero acumulativa que podría impulsar inflación latente si no se ajusta. En la Eurozona, el crecimiento del M3 del 3% interanual (vs. 2.5% en 2024) indica una inyección de liquidez que erosiona el poder adquisitivo, fomentando malinvestments en sectores como bienes raíces y tecnología. Estas métricas, combinadas con un PIB global proyectado en 3.2% por el FMI, muestran cómo la expansión monetaria artificial supera el crecimiento orgánico, preparando el terreno para correcciones.

Las tasas de interés clave permanecieron estables en varias regiones. La Fed mantuvo el rango de fondos federales en 3.50%-3.75%, con una tasa efectiva de 3.72% a diciembre 2025 .

fed graph

El BCE sostuvo sus tasas en 2.00% para depósitos, 2.15% para operaciones principales de refinanciación y 2.40% para préstamos marginales, vigentes desde junio 2025, reflejando una serie de recortes previos que han inyectado liquidez barata en la economía. En Asia-Pacífico, el Banco de Japón (BoJ) mantuvo su tasa en 0.75%, con énfasis en la estabilidad del yen ante presiones depreciatorias. El Banco de Inglaterra (BoE) conservó su tasa en 3.75%, tras recortes acumulados desde agosto 2024 . El Banco Popular de China (PBoC) dejó sin cambios sus tasas LPR en 3.0% para un año y 3.5% para cinco años, aunque ajustó tasas sectoriales en enero para estimular.

En mercados emergentes, la dinámica varió: Colombia elevó tasas en 100 pb para contrarrestar inflación, mientras Brasil y Chile continuaron ciclos de alivio, totalizando recortes de 275 pb en enero globalmente.

Para ilustrar las divergencias en políticas monetarias, ppresento una tabla comparativa de tasas clave actualizadas al 30 de enero de 2026, basada en datos de fuentes oficiales.

EE.UU. (Fed)3.50%-3.75%Sin cambioFed Funds Rate
Eurozona (BCE)2.00% (depósitos)Sin cambioECB Rates
Asia-Pacífico (BoJ)0.75%Sin cambioBoJ Policy
Emergentes (ej. Colombia)+100 pbAlzaBanco de la República

Los precios de activos refugio mostraron volatilidad. El oro en USD cerró la semana en declive: $5,015 (26/1), $5,189 (27/1), $5,400 (28/1), $5,395 (29/1), $4,830 (30/1), con una caída neta del 10.47% el último día, impulsada por tomas de ganancias y un dólar debilitado. Bitcoin siguió una trayectoria similar: $88,267 (26/1), $89,102 (27/1), $89,184 (28/1), $84,561 (29/1), $84,016 (30/1), reflejando ajustes en medio de especulaciones regulatorias.

Acá un gráfico de la evolución de M2 en EE.UU. durante el último año, mostrando el surgimiento reciente:

adc
U.S. M2 Money Supply

Cripto y Alternativas Monetarias

Bitcoin, como moneda dura digital, actúa como refugio superior al fiat en entornos de expansión crediticia, con una correlación histórica del 0.65 con el oro durante crisis (datos de 2018-2025). Su declive semanal refleja ajustes regulatorios, pero su adopción global (más de 1 billón de usuarios estimados por Chainalysis) lo posiciona como hedge contra la inflación. Criptos como BTC restauran soberanía monetaria, evitando monopolios centrales.

Evolución Semanal de Oro y Bitcoin

Este gráfico muestra la correlación inversa con el dólar debilitado, ilustrando tomas de ganancias.

Impacto en el Inversor Individual

Para inversores globales, el debilitamiento del dólar generalmente significa diversificar hacia activos duros como el oro físico (vs. ETFs volátiles) o Bitcoin que tiene mayor portabilidad. Generalmente se evitan bonos soberanos en entornos de tasas bajas, que erosionan los rendimientos reales. Un ejemplo sería un portafolio 60/40 (acciones/bonos) podría perder 5-10% en valor real si M2 crece; y sería mejor un 20% en refugios. Esto no es un consejo; evalúen sus riesgos personales y tomen sus propias decisiones.

Decisiones y Eventos de Bancos Centrales

Esta semana, los bancos centrales clave optaron por la prudencia, pero sus acciones revelan una dependencia continua en herramientas intervencionistas que solo posponen el inevitable ajuste de mercado.

En EE.UU., la Fed mantuvo tasas estables en su reunión del 29 de enero, citando inflación persistente por encima del 2%. Jerome Powell enfatizó la necesidad de más datos antes de recortes, aunque Trump criticó la independencia del banco y nominó a Kevin Warsh como sucesor, prometiendo recortes sin presión . Esto genera preocupaciones sobre la politización de la política monetaria, que podría exacerbar ciclos de boom-bust.

Donald Trump ha lo nominó a Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal, en sustitución de Jay Powell que expira su mandato en mayo, falta confirmación por el Senado. Warsh, exgobernador de la Fed durante la crisis financiera de 2008 y es actualmente académico en Stanford y socio en la family office de Stanley Druckenmiller, es una figura bien valorada en Wall Street. Su designación llega en un momento delicado para la independencia del banco central, después de años de presiones públicas de Trump para forzar recortes de tipos. El anuncio fue interpretado como un factor de alivio para los mercados frente al riesgo de una dirección más alineada políticamente, y coincidió con subidas del dólar y de los tipos de largo plazo en Estados Unidos. La economía estadounidense muestra un crecimiento sólido, pero con inflación aún es elevada y hay señales de enfriamiento en el mercado laboral, un contexto que va a condicionar el inicio de su mandato.

Warsh defendió junto al secretario del Tesoro, Scott Bessent, la necesidad de una «reforma de régimen» en la Fed, y criticó el tamaño excesivo del balance después de años de programas de expansión cuantitativa y señaló que el banco central fue más allá de su mandato original, difuminando la frontera entre la política monetaria y fiscal. Aunque estas posiciones podrían no cuadrar con la preferencia de Trump por tipos bajos, su perfil ganó apoyo frente a otros candidatos por el miedo a una política de recortes indiscriminados. Si es confirmado, va a asumir la presidencia de una Fed dividida sobre el rumbo de la política monetaria en 2026, tras tres recortes de tipos en 2025 y una reciente pausa. El proceso de nominación se produce además en un entorno político tenso, luego de una investigación judicial sobre Powell y debates en el Senado que podrían complicar el relevo.

Es relevante mencionar que la esposa de Warsh es Jane Lauder, hija de Ronald Lauder, un gran amigo de Trump y es heredera, por tanto, de Estée Lauder, la gran compañía de cosméticos. Mi postura frente a esto, es que Trump quiere poner a alguien afín que pueda hacerle caso y acompañar sus decisiones políticas, eliminando así la supuesta independencia de la Reserva Federal.

Geopolíticamente, los aranceles de Trump y las tensiones en Asia (ej.: yuan fijo por PBoC) podrían escalar a guerras comerciales, forzando más intervenciones como en 2018-2019. Las elecciones pendientes en Europa (2026) también amenazan la independencia del BCE, similar a cómo el Brexit impactó el BoE.

Timeline clave:

  • 2025 Q4 – Aranceles EE.UU.
  • 2026 Q1 – Nominación Warsh
  • Q2 – Posibles recortes globales.

En la Eurozona, el BCE expresó inquietud por el euro fuerte ($1.20, máximo desde 2021), que podría reducir inflación por debajo del 2%. No hubo cambios en tasas, pero policymakers señalaron riesgos desinflacionarios por la apreciación cambiaria.

En Asia-Pacífico, el BoJ mantuvo su tasa en 0.75%, enfocándose en intervenciones para estabilizar el yen, que enfrentó presiones depreciatorias. El PBoC fijó el yuan por debajo de 7.0 vs. USD por primera vez desde 2023, una medida psicológica para apoyar a las exportaciones. El BoE, en el Reino Unido, sostuvo 3.75%, alineado con moderación post-Brexit.

En mercados emergentes, Colombia subió tasas en 100 pb en decisión dividida, priorizando control inflacionario. Brasil extendió recortes, mientras Chile pausó, ilustrando divergencias que exponen vulnerabilidades a spillovers de políticas desarrolladas.

Noticias Clave de Dinero y Banca

A continuación, una tabla resumiendo las noticias clave de la semana:

Dólar cae a mínimos de 4 años por aranceles y especulaciones de intervención.El debilitamiento artificial fomenta las importaciones baratas, y eso distorsiona el comercio.MÁS
BCE alerta por euro en $1.20, riesgo desinflacionario.La apreciación cambiaria por las políticas laxas globales erosiona competitividad.MÁS
PBoC fija yuan bajo 7.0, bancos estatales apoyan dólar.La intervención cambiaria perpetúa los desequilibrios comerciales.
MÁS
Colombia sube tasas 100 pb, decisión dividida.Ajuste necesario, pero las divisiones reflejan presiones políticas.
MÁS
Trump nombra Warsh para Fed, promete recortes.Esto es una amenaza de independencia, riesgo de monetización de deuda.
MÁS
Fed mantiene tasas, Powell escéptico de recortes pronto.Pausa en easing, pero la expansión M2 sigue.
MÁS

Análisis Central

Esta semana nos muestra cómo las políticas monetarias expansivas de los bancos centrales distorsionan la estructura de capital, fomentando inversiones insostenibles financiadas por dinero fiat barato. La expansión de M2 en EE.UU. ($22,411 billones) y recortes acumulados en la Eurozona (desde 3.50% en 2024) inyectan liquidez que eleva precios de activos como oro y Bitcoin, pero sin base en ahorro real, creando burbujas que van a estallar al ajustarse las tasas.

Desde la teoría del ciclo económico, desarrollada por Ludwig von Mises en ‘La Acción Humana‘ (1949) y Friedrich Hayek en ‘Precios y Producción’ (1931), las expansiones monetarias como el crecimiento de M2 en EE.UU. generan malinvestments al bajar artificialmente las tasas de interés, alterando la preferencia temporal de los agentes económicos . En esta semana, el mantenimiento de tasas bajas por la Fed y el BCE ilustra este ‘problema del conocimiento’ de Hayek, donde los planificadores centrales carecen de información dispersa que solo los mercados libres proporcionan, perpetuando burbujas en activos como el oro y Bitcoin sin base en ahorro genuino.

El debilitamiento del dólar, impulsado por aranceles y especulaciones, ilustra el problema de Triffin, EE.UU. exporta inflación vía su moneda reserva, mientras emergentes como Colombia responden con alzas que socializan costos. En Asia, intervenciones del PBoC y BoJ perpetúan moral hazard, retrasando quiebras necesarias. El FMI proyectó crecimiento global de 3.2% en 2025, pero ignoró cómo estas políticas erosionan preferencia temporal, priorizando el consumo sobre inversión productiva.

La nominación de Warsh por Trump amenaza la independencia de la Fed, potencialmente monetizando déficits que ya superan límites sostenibles. En emergentes, divergencias (recortes en Brasil vs. alzas en Colombia) exponen vulnerabilidades a spillovers estadounidenses, como se vio en 2022-2023. La solución a esto es permitir tasas libres, eliminar monopolio monetario y dejar fallar entidades insostenibles para restaurar ciclos naturales.

Comparado con crisis pasadas, esta expansión M2 recuerda la previa a 2008 (crecimiento del 6% anual), donde las inyecciones llevaron a burbujas inmobiliarias. En 2022-2023, spillovers de la Fed causaron defaults en emergentes; hoy, con dólar débil, el riesgo es similar pero amplificado por deudas globales récord ($300 trillones, per BIS).

Para balancear perspectivas, consideremos las visiones keynesianas, Analistas como Paul Krugman (en columnas de NYT) argumentan que la expansión M2 es necesaria para estimular demanda agregada en un mundo post-pandemia, citando el crecimiento del 3.2% global del FMI como evidencia de éxito. Sin embargo, él ignora cómo tales inyecciones distorsionan preferencias temporales, priorizando consumo sobre ahorro real, como demuestra la teoría austriaca de los ciclos económicos.

Aunque la perspectiva austriaca critica estas intervenciones por agravar desequilibrios (y desde mi punto de vista, es la postura correcta), los argumentos keynesianos, como los del FMI en su World Economic Outlook de enero 2024, defienden la expansión monetaria para estabilizar el crecimiento en un 3.2% global, argumentando que los retrasos en la transmisión de políticas (hasta 29 meses para impactos en precios) permiten ajustes suaves. Sin embargo, la evidencia reciente de BBVA Research sugiere lags más cortos (semanas para consumo), cuestionando esta efectividad y resaltando los riesgos de inflación latente que la escuela austriaca predice como inevitables.

Midiendo hacia adelante, las tendencias de esta semana sugieren riesgos crecientes: un dólar debilitado podría impulsar inflación importada en la Eurozona, mientras que las expansiones en Asia-Pacífico retrasan los ajustes en emergentes. Proyecciones del FMI indican un crecimiento global moderado, pero sin reformas, la acumulación de deuda (superando límites sostenibles en EE.UU.) podría precipitar una corrección austriaca, con caídas en activos refugio como el oro por debajo de $4,500 si persisten tomas de ganancias. Monitorear intervenciones como la nominación de Warsh va a ser clave para anticipar las potenciales volatilidades.

Perspectivas Futuras

Si la Fed y el BCE continúan posponiendo recortes agresivos (escenario base con inflación por encima del 2%), esperamos una estabilización temporal en tasas pero con riesgos crecientes de burbujas en activos (ej.: oro podría rebotar a $5,200 si el dólar se debilita más). En un escenario pesimista, las tensiones geopolíticas como los aranceles de Trump podrían forzar intervenciones masivas, llevando a un boom-bust en 2026-2027 similar al de 2008. Mi recomendación acá es monitorear el M2 mensual; si supera $23,000 billones en Q1, preparen ajustes en portafolios hacia refugios no fiat.

Esta semana confirma que las manipulaciones monetarias globales solo agravan desequilibrios, preparando el terreno para crisis mayores.

Miguel Hernández

Miguel Hernández

Economía austríaca, libertad y paz.

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