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Christine Lagarde BCE
Christine Lagarde BCE

Reporte de Dinero y Banca – 13/3/2026

Enviar dinero a todo el mundo

Resumen

Analizo la volatilidad monetaria global de la semana 11 de 2026, dominada por la segunda semana de guerra EE.UU.-Israel contra Irán, el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz y un shock energético que disparó el Brent por encima de los $100 por barril. Los bancos centrales principales mantienen tasas sin cambios ante el riesgo de estanflación, mientras el oro oscila entre $5.097 y $5.195 y Bitcoin rebota desde mínimos semanales hasta $72.395. La nominación de Kevin Warsh como presidente de la Fed enfrenta un bloqueo senatorial que prolonga la incertidumbre sobre la política monetaria estadounidense. Pronostico presiones inflacionarias crecientes si el conflicto se extiende, con riesgo real de recesión en Europa y Asia oriental por la dependencia energética del Golfo Pérsico.

Esta semana estuvo marcada por la escalada del conflicto en el Golfo Pérsico, con Irán atacando petroleros comerciales en el Estrecho de Ormuz y la IRGC declarando que «no pasará un litro de petróleo» mientras el tráfico marítimo permanezca virtualmente paralizado. Estas disrupciones no corrigen los problemas estructurales del sistema monetario global (endeudamiento soberano, expansión monetaria artificial, tasas manipuladas) sino que los amplifican brutalmente, distorsionando señales de ahorro y promoviendo ineficiencias en la asignación de recursos que son parte del mecanismo central de los ciclos de auge y caída.

Puntos Centrales

  • Guerra Irán-EE.UU. y cierre del Estrecho de Ormuz: El conflicto iniciado el 28 de febrero completó su segunda semana con ataques a petroleros, cierre efectivo del estrecho por donde transita el 20% del petróleo global, y el Brent superando los $100/barril. La IEA activó la mayor liberación de reservas estratégicas de la historia: 400 millones de barriles.
  • Bancos centrales en pausa forzada: La Fed mantiene tasas en 3,50%-3,75% con reunión del FOMC el 17-18 de marzo donde se espera sin cambios al 95,6% de probabilidad. El BCE sostiene depósitos en 2,00% con reunión el 18-19 de marzo. El BoJ mantiene 0,75% con expectativa de alza en abril. El BoE permanece en 3,75% con decisión el 19 de marzo, donde un recorte ya se descarta por el shock petrolero.
  • Nominación de Kevin Warsh bloqueada: Trump envió formalmente la nominación al Senado el 4 de marzo, pero el senador Thom Tillis bloquea la confirmación hasta que se resuelva la investigación criminal contra Jerome Powell. El mandato de Powell expira el 15 de mayo.
  • Fluctuaciones en oro y Bitcoin: El oro osciló entre $5.097 (7/3) y $5.195 (10/3), cerrando la semana en torno a $5.096. Bitcoin se recuperó de $67.969 a $72.395, impulsado por acumulación institucional y la proximidad a la media móvil de 50 días.
  • Expansión monetaria persistente: La oferta M2 de EE.UU. alcanzó $22.442 billones en enero 2026, con crecimiento interanual del 4,29%. El M3 de la Eurozona creció 3,3% interanual a €17.344,7 billones.

Panorama Monetario Global

El panorama monetario global durante esta semana refleja una continuación de las tendencias expansivas, con crecimientos en la oferta monetaria y tasas manipuladas que distorsionan las señales de mercado y promueven ciclos de auge y caída. En EE.UU., la oferta monetaria M2 se situó en $22.442 billones para enero 2026, mostrando un crecimiento interanual del 4,29%, lo que indica una expansión persistente que continúa alimentando presiones inflacionarias latentes que el shock petrolero de esta semana amenaza con detonar.

En la Eurozona, el M3 creció un 3,3% interanual a €17.344,7 billones en enero 2026, superando las expectativas del mercado (2,9%), con el agregado estrecho M1 subiendo un 5,3% anual. Este ritmo de crecimiento socava el ahorro real y fomenta malinversiones en sectores sobreendeudados, particularmente en las economías periféricas del sur europeo.

Los datos de agregados monetarios como M2 provienen de la publicación más reciente de la Reserva Federal, publicada el 24 de febrero de 2026, que cubre los promedios mensuales hasta enero 2026. La próxima publicación está programada para el 24 de marzo de 2026.

Las tasas de interés clave permanecen estables en la mayoría de las regiones. La Fed mantiene el rango de fondos federales en 3,50%-3,75%, con una tasa efectiva de 3,65%. El FOMC se reúne el 17-18 de marzo, donde el 95,6% de los participantes del mercado espera que las tasas permanezcan sin cambios, con las expectativas de recortes desvaneciéndose rápidamente por el shock inflacionario del petróleo. Goldman Sachs ahora proyecta el primer recorte recién para septiembre, y los traders del mercado de futuros solo ven un recorte en diciembre.

El BCE sostiene sus tasas en 2,00% para depósitos, 2,15% para operaciones principales de refinanciación y 2,40% para préstamos marginales. Las actas de la reunión de febrero mostraron que los funcionarios estaban preocupados por una caída de la inflación por debajo del objetivo antes del shock energético, pero ahora el panorama se invirtió completamente con la guerra. La próxima reunión es el 18-19 de marzo.

En Asia-Pacífico, el Banco de Japón mantiene su tasa en 0,75%, con todos los 51 economistas encuestados por Bloomberg esperando que la mantenga en la reunión del 13-14 de marzo, pero un 37% ahora anticipa un alza en abril. El Banco de Inglaterra conserva su tasa en 3,75%, con la próxima decisión el 19 de marzo, donde el recorte que antes tenía un 50% de probabilidad fue eliminado del radar por la guerra en Irán.

En mercados emergentes, Brasil mantiene la Selic en 15,00% (máximo de casi dos décadas) con señales del Copom de que podría iniciar un ciclo de flexibilización en la reunión de marzo si la inflación lo permite. Colombia subió su tasa de intervención 100 puntos base a 10,25% en enero, reflejando presiones inflacionarias persistentes y alta incertidumbre.

Banco CentralTasa PrincipalCambio RecienteNotas
Fed (EE.UU.)3,50%-3,75%Sin cambios (Ene 2026)FOMC: 17-18 Mar
BCE (Eurozona)2,15% (Refinanciació)Sin cambios (Feb 2026)Depósitos: 2,00%
BoJ (Japón)0,75%Sin cambios (Ene 2026)Posible alza en Abr
BoE (Reino Unido)3,75%Sin cambios (Feb 2026)Próxima decisión: 19 Mar
PBoC (China)3,00% (LPR 1Y)Sin cambios (Feb 2026)LPR 5Y: 3,50%
BCB (Brasil)15,00% (Selic)Sin cambios (Ene 2026)Posible recorte en Mar
BanRep (Colombia)10,25%+100 bps (Ene 2026)Alza por inflación

Los precios de activos refugio mostraron volatilidad significativa durante la semana, reflejando la incertidumbre geopolítica. El oro en USD se movió así: $5.097 (7/3), $5.195 (10/3), $5.092 (11/3), $5.181 (12/3), y $5.096 (13/3), con una volatilidad intradía elevada pero cierre semanal casi plano respecto a la semana anterior. Bitcoin siguió una trayectoria alcista: $67.969 (7/3), $69.500 (10/3), $70.213 (11/3), $70.242 (12/3), y $72.395 (13/3), recuperándose tras superar la media móvil de 50 días en torno a $72.100.

Cripto y Alternativas Monetarias

Bitcoin, cerrando en $72.395 tras una recuperación semanal del 6,5% desde los $67.969 del viernes anterior, refleja una dinámica interesante: mientras los activos de riesgo tradicionales (S&P 500, Nasdaq) sufren caídas por el shock petrolero, Bitcoin muestra señales de acumulación institucional. Los ETFs de Bitcoin recibieron $251 millones en entradas esta semana pese a la caída de precios, y el análisis on-chain muestra acumulación en billeteras de ballenas durante las pruebas del soporte de $68.000.

No obstante, la debilidad del índice Fear & Greed en 13 (miedo extremo) y la correlación con la volatilidad del mercado de Treasuries (el índice MOVE subió un 21% en un solo día) sugieren que Bitcoin aún no se desacopló completamente del riesgo sistémico. En contraste, stablecoins como USDT y USDC, ancladas al dólar, perpetúan la dependencia del fiat, actuando como puentes temporales hacia sistemas verdaderamente voluntarios.

El oro físico, como refugio tradicional, complementa estas alternativas digitales: su cierre semanal cercano a $5.096, aunque por debajo del máximo histórico de $5.602 alcanzado en enero, confirma su valor como dinero commodity, libre de contrapartes, aunque carece de la divisibilidad y portabilidad de las criptomonedas.

Evolución Semanal de Oro y Bitcoin

Oro (USD/oz): Abrió la semana en $5.097 (7/3), subió a $5.195 el lunes 10/3 tras las señales de Trump de una «rápida conclusión» de la guerra, cayó a $5.092 el martes por la liberación de reservas estratégicas de la IEA, rebotó a $5.181 el miércoles por nuevos ataques a petroleros, y cerró en torno a $5.096 el viernes 13/3 presionado por un dólar más fuerte y rendimientos del Tesoro en alza. La variación semanal neta fue prácticamente nula, reflejando un tira y afloja entre demanda de refugio y tomas de ganancias.

Bitcoin (USD): Arrancó la semana en $67.969 (7/3), subió gradualmente a $69.500 (10/3), $70.213 (11/3), $70.242 (12/3), y cerró en $72.395 (13/3), superando la media móvil de 50 días. La recuperación fue impulsada por entradas netas en ETFs, acumulación institucional en el soporte de $68.000, y el debilitamiento de las narrativas bajistas tras la aprobación de leyes sobre stablecoins en Florida. Sin embargo, analistas advierten que la resistencia en $75.000, donde hay $3.000 millones en posiciones de gamma corta de market makers, podría limitar el alza a corto plazo.

Impacto en el Inversor Individual

Para el inversor individual, esta semana es un recordatorio de la fragilidad del sistema monetario fiat. La guerra en Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz demuestran cómo los conflictos bélicos (financiados con dinero fiat impreso sin respaldo) generan shocks de oferta que los bancos centrales son incapaces de manejar sin recurrir a más inyecciones de liquidez que erosionan el poder adquisitivo del ahorro.

La gasolina en EE.UU. subió un 17% desde el inicio de la guerra. Goldman Sachs elevó su proyección de inflación para 2026 a 2,9% (escenario base) y 3,3% (si el Brent promedia $110). Las expectativas de recortes de tasas se evaporaron: donde antes se esperaban dos o tres recortes en 2026, ahora los traders solo ven uno, posiblemente en diciembre. Esto significa tasas hipotecarias altas, crédito caro y un entorno hostil para el endeudamiento.

La diversificación en activos fuera del sistema bancario (oro físico, Bitcoin, activos reales) no es una opción especulativa, sino una necesidad defensiva frente a un sistema que premia el endeudamiento y castiga el ahorro. Como siempre, la solución es clara: dinero sólido emergente del mercado, libre de manipulación estatal.

Decisiones y Eventos de Bancos Centrales

Esta semana, los bancos centrales clave navegan la mayor crisis energética desde la década de 1970, pero sus herramientas intervencionistas solo posponen el inevitable ajuste de mercado, exacerbando distorsiones acumuladas durante décadas de expansión crediticia artificial.

En EE.UU., la Fed se prepara para su reunión del FOMC el 17-18 de marzo, donde se espera de forma casi unánime que mantenga las tasas sin cambios. Las expectativas de recortes se desvanecieron rápidamente: Goldman Sachs postergó su proyección del primer recorte de junio a septiembre, mientras los traders de futuros solo ven uno en diciembre. La inflación CPI se ubicó en 2,4% en febrero, pero el shock petrolero amenaza con revertir todos los avances. Trump continúa presionando públicamente a Powell para recortes inmediatos, publicando en Truth Social: «¿Dónde está el presidente de la Reserva Federal, Jerome “Demasiado Tarde” Powell? Debería estar bajando las tasas de interés INMEDIATAMENTE».

La nominación de Kevin Warsh como sucesor de Powell fue transmitida formalmente al Senado el 4 de marzo, pero enfrenta un obstáculo crítico: el senador Thom Tillis bloquea la confirmación hasta que se resuelva la investigación criminal del DOJ contra Powell por su testimonio sobre la renovación de $2.500 millones de la sede de la Fed. Tim Scott, presidente del Comité Bancario del Senado, expresó su esperanza de que la investigación «desaparezca» para avanzar con la confirmación. El mandato de Powell expira el 15 de mayo, creando un vacío de liderazgo que no se veía desde los años 40.

En la Eurozona, el BCE mantiene tasas sin cambios por quinta reunión consecutiva, con la próxima reunión programada para el 18-19 de marzo. Las actas de la reunión de febrero revelaron que los funcionarios estaban preocupados por la inflación cayendo por debajo del objetivo del 2% antes de que la guerra alterara completamente el panorama. Lagarde advirtió la semana pasada que «haremos todo lo necesario para mantener la inflación bajo control» ante el shock energético.

En Asia-Pacífico, el BoJ se reunió esta semana (13-14 de marzo) y mantuvo su tasa en 0,75% como esperaba el 100% de los economistas encuestados, pero un 37% ahora anticipa un alza en abril. Un miembro disidente, Hajime Takata, describió la normalización monetaria como un «verdadero amanecer» y abogó por alzas graduales.

En el Reino Unido, el BoE enfrenta su decisión el 19 de marzo con el recorte descartado. JPMorgan señaló que «los recortes del BoE son posibles en la primera mitad de 2026, pero marzo está descartado y abril requiere una clara desescalada de las tensiones geopolíticas». Deutsche Bank proyecta que la inflación británica podría alcanzar el 4% a fin de año si no hay una resolución rápida del conflicto.

Noticias Clave de Dinero y Banca

En el panorama financiero de esta semana, la guerra en Irán domina absolutamente la agenda económica y financiera global:

La IEA activó la mayor liberación de reservas estratégicas de petróleo de la historia, con 400 millones de barriles coordinados entre sus países miembros, en respuesta al cierre efectivo del Estrecho de Ormuz. A pesar de esta medida, el Brent cerró el jueves por encima de $100 por barril tras la declaración del nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, de que el estrecho debe permanecer cerrado como «herramienta para presionar al enemigo».

Goldman Sachs elevó su pronóstico de inflación para EE.UU. en 2026 a 2,9% y recortó su estimación de crecimiento del PIB a 2,2%, elevando la probabilidad de recesión al 25%. En un escenario extremo donde el Brent promediara $140 por barril durante dos meses, Oxford Economics proyecta que la Eurozona, el Reino Unido y Japón entrarían en contracción económica.

Los mercados de valores experimentaron volatilidad extrema: el martes, el WTI se desplomó un 19% intradía tras un reporte falso del Secretario de Energía Chris Wright sobre escoltas navales en el estrecho, para luego rebotar a $89 cuando la Casa Blanca lo desmintió. El Dow Jones cayó 1,56% el jueves a 46.677 puntos.

En cuanto a la política monetaria, las expectativas de recortes de tasas de la Fed se desvanecen mientras el mercado ahora solo anticipa un único recorte en diciembre, eliminando las esperanzas previas de dos o tres reducciones en 2026. El índice MOVE de volatilidad de Treasuries subió un 21% en un solo día el jueves, la mayor alza desde octubre de 2024.

El nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, en su primera declaración pública, ordenó que el Estrecho de Ormuz permanezca cerrado y que todas las bases militares estadounidenses en Medio Oriente serán atacadas, escalando dramáticamente el conflicto y amenazando con precios del petróleo a $200 por barril.

En temas regulatorios, la confirmación de Kevin Warsh como presidente de la Fed permanece bloqueada en el Senado, con Tillis manteniendo su oposición a cualquier nominado de la Fed hasta que se resuelva la investigación contra Powell, mientras Trump continúa su campaña pública contra la independencia del banco central.

Análisis Central

El panorama monetario global de esta semana no es más que una manifestación de las consecuencias del sistema de dinero fiat y banca central. La guerra en Irán no es un evento exógeno que cae del cielo sobre una economía sana: es la consecuencia directa de un aparato estatal que puede financiar conflictos bélicos sin consentimiento directo del contribuyente, gracias precisamente a la capacidad de imprimir dinero y endeudarse a tasas artificialmente bajas.

Consideremos la cadena causal: décadas de expansión monetaria permitierona EE.UU. mantener un aparato militar de alcance global financiado con déficits permanentes (la deuda nacional supera los $38,9 billones) que ahora desemboca en un conflicto que cierra el Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial. El resultado es un shock de oferta que dispara los precios del crudo por encima de $100, amenazando con una espiral estanflacionaria que los mismos bancos centrales que causaron el problema pretenden resolver con más intervención.

La Fed, con sus tasas en 3,50%-3,75%, se encuentra atrapada en lo que llamamos la paradoja del intervencionismo: no puede recortar porque la inflación (2,4% en febrero, pero con el shock petrolero amenazando con llevarla a 3%+) se lo impide, y no puede subir porque la economía ya muestra señales de debilitamiento. Goldman Sachs eleva la probabilidad de recesión al 25% y recorta el PIB proyectado a 2,2%. Pero este «crecimiento» de 2,2% es una ilusión estadística, inflado por gasto gubernamental financiado con deuda, no por producción real emergida del ahorro voluntario.

La expansión monetaria persistente, evidente en el M2 que alcanzó $22.442 billones con un crecimiento interanual del 4,29%, no es neutral: distorsiona las preferencias temporales de los agentes económicos, bajando artificialmente las tasas de interés y alentando inversiones en proyectos que no serían viables en un mercado libre de dinero sólido. El shock petrolero no hace más que exponer estas malinversiones, forzando un ajuste que los bancos centrales intentarán postergar con más liquidez.

En la Eurozona, el BCE mantiene tasas bajas (2,15% para refinanciación), inyectando liquidez que funciona como un cartel europeo diseñado para sostener uniones fiscales fallidas donde países endeudados como Italia dependen de monetización indirecta para evitar defaults. El crecimiento del M3 al 3,3% interanual no es progreso: es erosión del poder adquisitivo y fomento de burbujas en inmuebles y tecnología.

La nominación de Warsh y el bloqueo senatorial ilustran perfectamente la politización del dinero. Trump quiere un presidente de la Fed dócil que recorte tasas agresivamente (lo dijo explícitamente) mientras investiga criminalmente a Powell por no obedecer. La «independencia» de la Fed es un mito conveniente que se derrumba cuando un presidente decide que las tasas no bajan lo suficientemente rápido.

Geopolíticamente, la guerra se vincula directamente al financiamiento inflacionario. Sin la capacidad de imprimir dinero para financiar déficits, EE.UU. tendría que pedir permiso explícito a los contribuyentes mediante impuestos directos para cada operación militar. El fiat permite que las guerras se financien silenciosamente a través del impuesto inflacionario, un robo que afecta desproporcionadamente a los tenedores de efectivo y ahorradores de renta fija.

En Asia, el BoJ y PBoC mantienen tasas mínimas (0,75% y 3,0%), interviniendo en divisas para manipular exportaciones. Japón es particularmente vulnerable al shock petrolero como importador neto de energía, y Oxford Economics advierte que si el Brent supera $140, Japón entraría en recesión. La «normalización» del BoJ (subir tasas gradualmente desde niveles ultrabajos) es apenas un reconocimiento tardío de que décadas de estímulo monetario crearon una economía zombi dependiente de tasas cero.

En resumen, esta semana confirma la crítica: los bancos centrales no estabilizan, desestabilizan. El conflicto en Irán no es un «cisne negro» impredecible: es el producto de un sistema donde el estado puede gastar sin límite real, manipular el dinero, y socializar las pérdidas. La solución no es reformar la Fed ni poner un presidente «mejor»: es abolir el monopolio monetario estatal y retornar a dinero commodity emergente del mercado, donde individuos soberanos eligen sin coerción.

Perspectivas Futuras

Mirando hacia adelante, el panorama para el resto de 2026 se perfila extraordinariamente inestable bajo el peso combinado de la guerra en Irán, la crisis energética y la transición de liderazgo en la Fed.

Si el Estrecho de Ormuz permanece cerrado más de dos semanas adicionales, las consecuencias escalan exponencialmente. Goldman Sachs modela un escenario donde el Brent promedia $98 en marzo y abril, elevando la inflación estadounidense a 2,9% y recortando el PIB a 2,2%. Oxford Economics advierte que si el crudo alcanza $140 sostenidamente, la Eurozona, el Reino Unido y Japón entrarían en recesión, con la inflación global alcanzando 5,1%.

La reunión del FOMC del 17-18 de marzo será la primera prueba de fuego: la Fed probablemente mantendrá tasas, pero su comunicado y las proyecciones actualizadas del «dot plot» revelarán cómo perciben el riesgo de estanflación. Si confirman que los recortes están fuera de la mesa para el primer semestre, los mercados de riesgo sufrirán. Con la confirmación de Warsh bloqueada por Tillis, podríamos tener un interregno donde Powell continúe como gobernador pero sin mandato de presidente después de mayo (una situación sin precedentes desde los años 40), generando incertidumbre institucional en el peor momento posible.

El BCE se reúne el 18-19 de marzo y el BoE el 19 de marzo: ambos probablemente mantendrán tasas, pero los comunicados serán escrutados por cualquier señal de respuesta al shock energético. Si la inflación europea repunta por encima del 2,5%, el ciclo de recortes del BCE estará oficialmente muerto, y la Eurozona enfrentará la peor combinación posible: crecimiento anémico del 1,2% con inflación en alza.

En mercados emergentes, Brasil podría iniciar su ciclo de flexibilización en la reunión del 17-18 de marzo si la inflación lo permite, bajando la Selic desde 15%, pero el shock petrolero complica este escenario. Colombia, con su alza reciente a 10,25%, enfrenta presiones adicionales por la dependencia energética y la volatilidad del peso.

Para el inversor individual, la recomendación desde la perspectiva austriaca permanece invariable: el sistema está diseñado para erosionar tu ahorro. El oro físico, Bitcoin y activos productivos fuera del sistema financiero no son especulación: son defensa legítima contra un sistema que premia el endeudamiento y castiga la prudencia. La guerra en Irán no es más que el último recordatorio de que los gobiernos siempre encontrarán formas de destruir el valor de tu dinero para financiar sus aventuras.

Este reporte es un análisis opinativo basado en fuentes públicas y la escuela austríaca de economía. No constituye consejo financiero, de inversión o legal. Los lectores deben consultar profesionales calificados antes de tomar decisiones. Los precios y datos son aproximados y sujetos a cambios; verifique con fuentes primarias.

Miguel Hernández

Miguel Hernández

Analista económico especializado en teoría monetaria, mercados financieros y política económica. Mi trabajo ha sido referenciado por medios como Revista Marca, Centro Urbano, Escenario Mundial, y Visión Liberal. Orador TEDx (2018). Estudiante de Marketing por la Universidad de Palermo, premio al Mejor Proyecto en Publicidad (2024). Actualmente desarrollo Atlas HQ (atlashq.us).

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